Del boceto al dibujo final. Así nació esta fallera

Marzo 2026, Mercedes.
Deseo mostrar cuatro hitos en el proceso de creación de uno de mis dibujos. Se trata de un dibujo de fallera, tema por el que cada vez me siento más atraída.
En la primera imagen puede observarse la importancia que doy estructuralmente a que se perciba la conexión del vestido tradicional de estas fiestas con la moda del s. XIX. Es un vestido muy femenino, de silueta fluida, destinado a resaltar la forma de los hombros (que posteriormente quedará velada) y la esbeltez de la cintura.
En la segunda imagen he añadido los valores lumínicos principales y he hecho una primera aproximación a la paleta de color. Respecto a esto, me he permitido una licencia artística y es que el encaje de las mangas es negro (a diferencia del propio del traje tradicional de fallera, que es blanco). Además, he introducido las manteletas y el velo, con lo que la presencia del vestido regional ha quedado más definida.
En la tercera imagen se aprecia principalmente un cambio significativo, resultado de concentrar el trabajo en la definición del rostro, lo que llevó a matizar la pose, suavizándola con una ligera inclinación de la cabeza, que acompaña a la expresión facial dulce.
Por otra parte, la ambientación inicial fue un exterior, sugiriendo una casa antigua de la que se ven una balaustrada y una maceta.


En la cuarta imagen se ven dos cambios importantes. Uno es la paleta de color; finalmente opté por una predominancia de tonos amarillos. El otro cambio es que el espacio en el que está la figura es un interior. Ambas decisiones tuvieron como objetivo, nuevamente, incidir en la relación del vestido de fallera con la estética del s. XIX.
Mi estado emocional al trabajar una obra no es siempre el mismo y ello puede afectar al trabajo. En este caso, empecé con una actitud más técnica (que se comprendieran las formas del vestido, que la figura tuviera unas proporciones bellas), y poco a poco conecté más emocionalmente con la escena, lo cual me llevó a disfrutar más del proceso de trabajo.
Como reflexión final, he de decir que mientras preparaba esta entrada me he preguntado si no hubiera sido interesante mantener la paleta de color de las fases previas. Pero, aunque cuando se trabaja en digital se pueden cambiar muchas cosas, como en cualquier técnica, se ha de decidir cuándo una obra está concluida. En cualquier caso, me siento satisfecha del resultado y creo que sin el trabajo previo no habría llegado a la imagen final. ¿Qué piensas?


